Factura a crédito:
Se utilizan cuando se acuerda un plazo para el pago de parte o la totalidad de un producto/servicio con tu cliente (generalmente 30, 60 o 90 días). Este tipo de facturas es recurrente en transacciones B2B (es decir, cuando tu cliente final es una empresa). Permite que tu cliente mantenga un compromiso de pago del servicio o producto entregado.
Si tu cliente incumple con el plazo de pago estipulado, la tenencia de este documento te permitirá iniciar un proceso de cobranza extrajudicial con nosotros, y que lo reportemos a los burós de crédito en caso de ser necesario.

Factura al contado:
Se deben emitir luego de haber recibido la totalidad del pago, ya que se asume pagada en el acto. Por lo tanto, este tipo de factura no se puede rechazar ante el SII, reclamar, factorizar, ni publicar en los burós de crédito.
Sólo se pueden realizar acciones judiciales para su cobranza en caso de no pago.
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